No me gustan los anónimos
Siempre he pensado que cuando hay que decir las cosas se dicen en la cara y de forma directa, aunque debo admitir que muchas veces esto no es fácil. Nunca dejo de firmar las cosas que escribo y las que digo están perfectamente respaldadas por mi rostro.
Los anónimos no tienen credibilidad, son como cobardes que lanzan frases al aire para ver si alguien las capta y logran llamar la atención, pero la verdad dan igual.
Si algo he aprendido durante mi carrera de Comunicación Social y durante la vida misma es a no escudarme mediante el anonimato, me parece falso y bajo, por eso es mejor firmar lo que uno dice, así sea con las iniciales, de esta manera quedamos mejor con nosotros mismos y con el mundo.
Te invito a firmar todo aquello que escribas, así sea en una servilleta, nunca sabes si eso puede ayudarte algún día. ¡Simplemente no lances frases al olvido!
DERECHOS RESERVADOS GABRIELA TORO 2011


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